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Samba. Eu vou voltar. O que é amar. Luciana. Eu te ví. Fim de semana em Eldorado. Pé quebrado. Balada pra J. Outra vez. Samba horizontal. Botafogo bounce. Chora tua tristeza. Songuito. Piu-piu.
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La capacidad de la música brasileña para seducir a músicos y a millones de seguidores es infinita. En cualquier lugar del mundo, ahora, alguien acaba de caer entusiasmado bajo su singular hechizo. Paulo Morello (guitarras) y Kim Barth (saxo alto, flauta), excepcional dúo jazzístico europeo (Paulo es alemán y Kim danés) pertenecen a éste grupo alucinado, inquieto. Europeos, sí, pero su alma y música son cariocas. Paulo se llama Cornelius Schmidkunz, mas su nombre es difícil para los músicos locales y lo “dulcifica”. Da clases de guitarra de jazz en Alemania. Ha estudiado en la New School de Nueva York, y le enseña, entre otros, Jim Hall, referencia inmejorable. Allí conoce la música brasileña. Por 3 años Kim y él acuden regularmente a Brasil a embriagarse del ansiado fluído carioca. Van a Río de Janeiro (a las cálidas playas de Ipanema), en Otoño de 2001. Buscan diversión, ver el Pan de Azúcar, y sobre todo bucear en las fuentes de ésa música excitante que rindió a tantos grandes jazzmen. Alquilan un apartamento muy cercano a aquél donde el gran Antonio Carlos Jobim compuso algunos de sus mejores temas. No piensan grabar nada, pero su compenetración es tan grande que casi sin pensarlo, se ven reuniendo a un selecto grupo de excelentes músicos, solidísimos, que tocaron para Djavan, Gilberto Gil, Milton Nascimento o María Bethania, y son el grupo usual de una gran leyenda brasileña, Leny Andrade. La idea es clara: abordar la música brasileña con una óptica jazzística. Sí, no es nada nuevo (cientos lo han hecho antes), pero la cohesión entre ellos y el resto de los músicos e invitados es espectacular. Y el resultado, magnífico. Y colaboran dos voces legendarias, estatuarias, del Bossa, Alaíde Costa, una de sus grandes damas con casi 60 años de música en su garganta. La otra es una voz enorme, el crooner brasileño por excelencia, una de las mayores influencias de Tom Jobim, el magno Johnny Alf (Alfredo José Da Silva), veterano artista y precoz músico (funda su primer grupo con 14 años), su voz y piano son hitos referenciales para cualquier músico brasileño que se precie. Y comienza el fuego con Samba, contagioso. Tras una excelente intro de Kim, Paulo nos regala un solo Bensoniano, pletórico, exultante, tan alegre como el tema, aunque enseguida Kim nos recuerda que también conoce mucho jazz. Los solos se suceden, y apreciamos el buen hacer del grupo, sólido como la roca, destacando el excelente trabajo del piano de Joao. Sólo un pero. Quizá peca de excesiva uniformidad, y, a la larga, se hace algo monótono. Mejorarán en el próximo. Eu vou voltar. Antes alegría y marcha, ahora sensibilidad y belleza. Tema mucho más hermoso, más meditativo, Intervenciones muy medidas de todos, y un Joao en estado de gracia, casi el solista del tema. Guitarra reposada y calma, muy jazzy, y la flauta nos recuerda la sensibilidad de Herbie Mann o Hubert Laws, pura delicadeza, ¡y qué gran sección rítmica, fenomenal Lúcio, gran bajista!. Sobresaliente. O que é amar. Lo abre un sensual, cálido saxo, mas no te ilusiones: reinan Alaíde y Johnny. ¡Qué prodigio!. Óyelos... sus voces bellísimas, estragadas por el tiempo conservan el fuego en su garganta. ¡Y cómo toca Paulo, que se explaya en un solo bellísimo, y de nuevo la personalísima voz de Alaíde, seguida de la voz expresiva de Johnny. Nos rendimos a ellas, y quizá dirás: “Están viejos”. Sí, claro. Él supera los 70, ella los roza. ¿Y qué?. El tiempo empañó su potencia, mas no su gran expresividad, y la guitarra, más etérea que nunca, suave, muy delicada, realza el diálogo de Alaíde y Johnny. Tremendo, una lección de emotividad. Luciana. Interesante cómo la visión jazzy de Paulo y Kim no vulnera ni menoscaba la música brasileña... por contra, la enaltece, robustece su belleza. Tema alegre y optimista, Paulo lo inicia, pero surge enseguida incontenible la flauta, y uno y otro se apoderan del tema, muy carioca, y se une Joao aportando todos una tremenda emotividad en sus solos. Excelente percusión, excelente tema. Queremos más. Eu te vi. Instrumental de belleza estremecedora, obra de ambos. Paulo prolonga sus notas y las enfrenta al fluído saxo de Kim, que firma su mejor solo hasta ahora, prolongado y lúcido, bellísimo. Paulo, celoso del solo de Kim, mejora el suyo. Una calma enorme envuelve sus cuerdas y su solo se apoya en el siguiente de Kim. Tremendo, bellísimo, perfecta muestra del saber jazzístico de nuestro dúo. Cualquier jazzmen daría los dientes por firmarlo por su belleza y sensibilidad. Y destaquemos la perfección del extenso solo de guitarra muy, muy jazzístico, digno de cualquier gran maestro. Para enamorar. Fim de semana en Eldorado. El tema estrella de Johnny. Lo compuso y popularizó, de lo más brasileño del disco. Cuenta con un destacado y extenso trabajo del saxo. Paulo borda un solo burbujeante, y la voz rota de Johnny se apodera del tema y a su adecuadísimo fraseo, le sigue un solo de Kim algo desordenado, pero que gana cohesión... y Paulo vuelve aunque sea innecesariamente breve, y vuelve Johnny. Y me ratifico, no es el mejor, pero quizá sí el más adecuado. Acertadísimo. Pé quebrado. Largo discurso de flauta cantarina, al que le sigue uno igualmente largo y fluído de Paulo, bello y académico, limpio, pulido... tema bello, aunque innecesariamente largo y de final inadecuado. Balada pra J. Soy un fanático de la balada, y ésta es grande. La abre Paulo con delicadeza infinita en cada acorde, cada nota, que discurren como terciopelo. Casi lamento el fulgor del saxo ..., pero también Kim oyó a los grandes baladistas del jazz, y su solo es de una belleza indescriptible. Vuelve Paulo y me regocijo en cómo extiende las notas. Joao también puede tocar una balada, gran trabajo. Éste tema podría perfectamente convertirse en un Standard, le sobran méritos.... créeme, ya no se hacen baladas así. De nuevo Kim, y prolonga sus notas sedosas con facilidad insultante, y Paulo comienza un discurso meditativo, reflexivo, de laxitud desarmante... Espectacular trabajo de ambos en el mejor tema hasta ahora.... Outra vez es del padre de todos, Tom Jobim. La voz de Alaíde se desliza cremosa, Paulo y Kim enaltecen el tema, subrayado por un gran piano de Joao. Hermosísimo. Y nada más oírla una o dos veces, te verás tarareándola. Con éste tema, legendario como ella, triunfó Alaíde hace 50 años, y aunque su voz ya no es la misma, se muestra tremendamente expresiva, subrayada por el acertadísimo trabajo de Paulo y Kim que, con un respeto absoluto a su leyenda, aportan la desmedida belleza de sus fraseos. Samba horizontal. Tan disfrutable, impecablemente iniciado por un gran saxo, luego un sensible Paulo y un solo muy extenso al que se suma Joao, tan excelente como siempre. Y Tim, siempre Tim. No dudes, ésta Samba horizontal te pone vertical al momento. Reivindica movimiento y verticalidad para vivirlo. Y un gran discurso de Paulo, un solo vibrante. Agitado, no removido... Botafogo bounce. El tema más carioca. Sus raíces tan presentes, su inmediatez, la alegría de la flauta, ése órgano casi olvidado, y falta el solo de Paulo, acelerado como la fuerza de un café brasileño tan cargado. Tremendo trabajo de la flauta de Kim y el órgano de Kiko y la cada vez más pujante guitarra... y un fabuloso trabajo de la sección percusiva. Excelente tema, no te cansas de oírlo. Mucha, mucha marcha. Chora tua tristeza. Aún oiremos a Alaíde y Johnny juntos. ¡Qué prodigio de unión en sus voces, y se suma el solo de Kim, muy breve, (toca oír a los maestros) que se responden el uno al otro!. ¿Querías a Paulo?. Está aquí, claro, y su soplo, breve, cierra el tema dejando un delicioso sabor.. Y se nota, oh sí. Songuito. Tema de alto calado instrumental . Paulo y Kim ven acercarse el fin y abren el frasco de las esencias, y sus discursos son cada vez más expositivos, como lo demuestran los bellísimos solos en éste tema mórbido, moroso, de una cierta tristeza. La belleza de un copo de nieve. Para oír mil veces. ¡Qué perfección en la guitarra y qué gran sabiduría en la flauta y el saxo!. Un tema para siempre. Piu piu. Acelerado e innecesario, su único encanto es su brevedad.. Pero bueno, ahí está.
Y hay un jugoso vídeo donde Paulo y Kim comentan como idearon el álbum, tocan algún tema y Johnny confiesa que cuando le solicitaron una cantante, enseguida dijo: Alaíde. El álbum tuvo una excelente acogida, y el grupo quedó tan encantado que grabaron otro. Pero no tengas prisa, consígue éste, disfrútalo... y dime si te gustó. En confianza, espero que tanto como a mí, y que te haya descubierto algo bueno.
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