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Maynard en la portada de la revista Down Beat.
Portada del álbum "Conquistador". Mas de 500.000 ejemplares vendidos en EEUU.
"These Cats Can Swing". Portada de una de las grabaciones de Ferguson con su orquesta Big Bop Nouveau.
Cartel promocional de la trompeta Holton MF.
Maynard Ferguson en una actuación en el año 2.004. CLIPS DE AUDIO Ultimate Rejection (Del álbum '61- 1.960) Gonna Fly Now (Del ál bum Conquistador - 1.977) Sugar (Del álbum These Cats Can Swing - 1.994) |
La escena no tiene desperdicio. Un cincuentón barrigudo vestido con un traje blanco plateado; una enorme pelambrera blanca, camisa abierta hasta el ombligo. Colgantes variados al cuello. Estamos a finales de los años setenta. El personaje se sitúa frente a su orquesta de jóvenes músicos y a un gesto suyo la banda comienza a tocar Gonna fly now, el tema de Rocky. El teatro se viene abajo. El público se entusiasma. Los muchachos tocan como si les fuera la vida en ello. Para completar la extraordinaria estampa, este extravagante sujeto baila groseramente de un lado al otro del escenario, con gestos histriónicos, de exagerado entusiasmo. Pero, de repente, coge una trompeta entre sus manos, y frente al micrófono, se la lleva a los labios, todo su cuerpo se arquea, haciendo mas prominente su barriga y de su instrumento surgen algunas de las notas mas agudas que hayas podido escuchar de una trompeta. Es el delirio. Un torrente de energía y nervio. En un registro estratosférico, las notas son limpias y definidas, su fraseo es articulado y coherente en unos tonos que la mayoría de los trompetistas ni sueña alcanzar. Ahora lo entiendes, se trata de Maynard Ferguson, el rey de los registros agudos.
Quien contemple esta escena sin conocer el pasado y el futuro de nuestro protagonista, podría pensar que se trata de un músico comercial de dudoso gusto y escasa relación con el jazz, que versiona éxitos pop, aprovechando las extraordinarias capacidades técnicas que posee en el manejo de su instrumento, la trompeta. Pero Maynard Ferguson, nuestro trompetista canadiense, es mas, mucho mas que todo eso. Tal vez deberíamos comenzar recordando que durante varios años, a principios de la década de los cincuenta, fue la principal estrella de la orquesta de Stan Kenton, quien llego a incorporar a su repertorio un tema con su nombre. El joven Maynard en la plenitud de sus facultades técnicas, de pie en la cuerda de trompetas de la banda de Kenton, dejaba con la boca abierta a sus oyentes, verdaderamente fulminados por la fuerza, la extroversión y el dominio inigualable de tan difícil instrumento en el que nada parecía imposible para él.
Pero si ello no fuera suficiente, también debes saber que, tras abandonar en 1953 la banda de Kenton, y después de una temporada grabando bandas sonoras para Paramount (46 bandas sonoras, incluida la de "Los Diez Mandamientos"), Ferguson formó su propia big band. Una formidable orquesta en la que se sucedieron algunos de los mas grandes músicos de la época y que contó con arreglos de gigantes como Slide Hampton o Don Sebesky. Formidables discos fueron grabados en esta época, principalmente para la discográfica Roulette. Discos como A Message from Newport o Newport Suite, en los que Ferguson, tocaba también el trombón, su segundo instrumento, o Maynard 61, Two´s Company, SI, SI M.F. y algunos otros. Grabaciones hoy olvidadas que solo podrás disfrutar si adquieres el exclusivo estuche de Mosaic, dedicado a esta etapa de la carrera de Ferguson.
En este estado de cosas, nuestro amigo tuvo que disolver su banda por problemas económicos y se trasladó a Londres. Te sorprenderá saber que estuvo viviendo algún tiempo en la India estudiando meditación. Posteriormente intentaría con su banda fusionar la música india y el Jazz, con escaso éxito, hay que decir.
De vuelta a Estados Unidos a principios de los '70, Maynard dio rienda suelta a su faceta mas comercial. Bajo contrato con Columbia, se inagura un período de su carrera, que los puristas del Jazz denostan y que los seguidores irreductibles del trompetista, ensalzan. Con su disco Conquistador, en 1977, logra un enorme éxito comercial, especialmente por la inclusión del tema de la película Rocky, Gonna Fly Now, que se vería obligado a interpretar en cada concierto durante las siguientes décadas. También obtuvo gran éxito su versión de la composición de Zawinul, Bridland, incluida en su álbum Carnival. Otros discos del período (Chameleon, Primal Scream, New Vintage...), incluyeron composiciones como Hey Jude, el tema de Star Trek o de Battlestar Galactica. Poco Jazz, pero como siempre, extraordinarios sobreagudos, arreglos volcánicos, un mas que cuestionable buen gusto musical, pero sobre todo, entusiasmo y energía contagiosa. Una buena cura para la depresión. La verdadera expresión de la alegría de vivir, sin mas consideraciones.
Pero en descargo de Ferguson hay que decir que tras explotar este filón comercial hasta la extenuación, regresa al Jazz a finales de los '80 con una banda media, bautizada con el nombre de Big Bop Nouveau Band, con la que hoy en día, con casi ochenta años a las espaldas, sigue en la carretera. Es cierto que, por ley de vida, sus labios no son hoy lo que eran, pero su vigor y vitalidad no han cedido un ápice y su orquesta se ha convertido en una escuela para decenas y decenas de jovencísimos músicos que veneran a Maynard como si fuera un padre.
Pero si el "haber" de Maynard Ferguson todavía no fuera suficiente, añadiremos que ha sido tal su maestría en la trompeta que el fabricante Holton distribuye una trompeta con su nombre, la Holton MF Admiral Trumpet. Además Ferguson es un virtuoso en otros extraños instrumentos como el trombón Superbone, que combina pistones con vara o la trompeta Firebird, que incorpora esa misma combinación.
Espero que tras leer estas líneas, convengas conmigo que Maynard Ferguson es, al menos, un personaje fascinante. Es cierto que los críticos de jazz le han tratado en ocasiones con desden e incluso dureza y que los puristas y "progres" del Jazz europeo lo han denostado o mas bien, ignorado totalmente, pero lo cierto es que Ferguson es un músico abnegado e incansable, que lleva mas de sesenta años ofreciéndonos buena música, el único músico de Jazz que hoy en día mantiene una big band en la carretera, ocho meses al año. Y nos sigue ofreciendo buen Jazz, si; tal vez veteado de intrascendentes temas pop, tal vez un jazz de escasa sutlileza, excesivamente basado en la exhibición atlética, en lo espectacular, pero buen Jazz al fin. De pocos se puede decir lo mismo.
(Nota: Maynard Ferguson falleció el 23 de agosto de 2.006, pocos meses después de finalizar este artículo. Se mantuvo en activo hasta poco antes de su muerte.) |