PHIL UPCHURCH & THE PHIL-HARMONIC ORCHESTRA : RHAPSODY & BLUES

516. Whatever happened to the blues. Black gold. 12/25. Amber. Name of the game. 6 to 4. Everything is everything

Phil Upchurch (Guitarra). Tony Lewis (Batería). Herman Jackson & Chris Ho (Teclados). Ernest Tibbs (Bajo). Dave Boruff, Tom Saviano & Dave Woodford (Saxos). Rhamlee Davis & Steve Madaio (Trompetas). Bruce Otto (Trombón). Stephanie Mijanovich (French horn). Kyna Austin, Windy Barnes, Howard & Darius McCray (Voces). Y sección de cuerdas.

Musicians Institute, Los Ángeles. Productores : Ben Sidran & Larry Ball. Go Jazz.

 

 

Estamos, seguramente sin saberlo, ante uno de los mejores y más influyentes músicos de las últimas cinco décadas. Sí, cinco décadas. Pocos lo conocen, o situarían en un Lp, pero le has oído mil veces. ¿Que cómo es posible?. Fácil. Phil Upchurch pertenece a la selecta élite de los grandes session man, músicos de toda confianza, a menudo superiores a ésas figuras fatuas que se creen dioses. Es un guitarrista, multiinstrumentista y compositor excepcional, al que los grandes llaman si necesitan un guitarra perfecto. Y Phil, de eso, sabe mucho. Toca en muchos grandes Lp’s de, repito, las últimas cinco décadas. Y lo toca todo: Blues, jazz, jazz rock, rock, pop, rythm & blues, soul, funk... Su fantástica guitarra abarca cualquier género.

      Phil es un ejemplo más, entre tantos, de un fenómeno frecuente: Fabuloso músico desconocido (o sólo por entendidos) que merece ser famoso. Y no llegó ayer a la música, que va. Nace el 19 de Julio del 41 en Chicago. Empieza con la guitarra a los 13 años, toca con varios grupos de rythm & blues y comienza, ya profesional, y sólo 18 años con el gran bluesman Jimmy Reed. Luego, los Staple Singers y ya será uno de los guitarristas más apreciados en los estudios. Sus clientes dan vértigo: B.B. King, John Lee Hooker, Buddy Guy, Muddy Waters, Albert King, Dizzy Gillespie, Stanley Turrentine, Cannonball Adderley, Aretha Franklin, Diane Schuur, Kenny G, David Sanborn, Quincy Jones, Woody Herman... Con George Benson toca desde 1965. Hasta Clapton lo alistó, y Eric sabe tocar la guitarra. Toca en Lp’s tan señeros como Bad Benson, Breezin’, Weekend in L.A., In flight o Livin inside your love (Benson), Heart string o Crazy for you (Earl Klugh), Of the wall (Michael Jackson, sí, Jacko le llamó), Tryumph (The Jacksons), Stan Getz plays Bacharah o Stan Getz with wtrings, Mr. Magic (Grover Washington Jr), Body heat (Quincy Jones), Rhapsody & blues (Crusaders), Foreigner (Cat Stevens)…

      Y el día 18 de Julio de 1.998, se reúne con un grupo de músicos excepcionales, en el Musicians Institute, en Los Ángeles. Tocará su música y sus temas ante un público entregado. Resultado: Uno de los discos más brillantes de guitarra grabados en los últimos años.

     

     516. Entrada impetuosa tras una impetuosa presentación. Ésa guitarra envolvente trabaja sobre una sección rítmica excelente y vientos de altísima calidad. Su solo es elegante, raudo y muy imaginativo. El pulso fácil y el trazo brillante muestran lo que puede hacer con su Phil Upchurch U.P.1 Guitar. Sí, posee un modelo de guitarra propio a su nombre, algo que pocos guitarras pueden exhibir, y se luce con ella. Solos rápidos, seguros, tan animados que atraen toda atención. El teclado, excelente. Su diálogo con guitarra y vientos es cómodo y alegre. El grupo, fabuloso, con los dedos pelados de tanto tocar. Phil acumula cuantos liks puede, y su velocidad aumenta... y de pronto para, arranca un último acorde y la gente enloquece. Gran comienzo, Phil.

      Whatever happened to the blues. Phil presenta su banda y al fin oímos, desnuda, su guitarra solista en un fraseo infernal. Ya no desea impresionar con adornos Muestra su fabuloso sonido en un gran blues lento, muy fúlgido y eléctrico, muy de guitarra. Phil es un excepcional bluesman, y se nota. Los vientos subrayan el ritmo perezoso de su guitarra tan bluesy, y no cede un paso a los dioses del blues. Son solos de alta definición y claridad absoluta. Phil, torrencial, entregado, arranca sonidos escalofriantes a sus cuerdas y al mástil, al que le hace cosas imposibles. Apenas deja lucirse a los increíbles vientos, pues él es el gran protagonista, brillando en el extenso tema. Su blues inunda tu organismo, y la gente enloquece.

      Black gold. Entrada misteriosa, de película de intriga. Surge Phil y oímos una guitarra muy influenciada por los dedos mágicos de Wes Montgomery, otro gran referente, al que crees oír. Los solos son vertiginosos, una carrera contra los vientos y la implacable sección rítmica que intenta superarlo. No pueden, claro. Phil es perro viejo y su rapidez digital no decrece ni un segundo. Explora sonidos al azar en su guitarra, muy rápida, Su entrega es total, y el público lo agradece con una estruendosa ovación. Fantástico tema, de fuerza inusitada.

      12/25. Phil presenta su banda, músicos de ensueño con los que cualquiera ansiaría tocar. Comienza un tema totalmente basado en la guitarra, rápida, muy limpia y tranquila, lujosamente reforzada por vientos abrasadores, bellísimos, unidos muy íntimamente a ésta. Phil, inalterable, se explaya, y su guitarra, tan solista, nos baña de energía musical y belleza electrizante. La unión del grupo es asombrosa, cediéndose el paso sin protagonismos innecesarios. Phil ofrece una nueva visión de su guitarra: Relajada, pero sin perder ni un ápice el pulso al tema. Y así, en calma total, finaliza un tema que descoloca.

      Amber. Tema de espectacular belleza, tranquilo, de guitarra sosegada, muy cool, y sin prisas por acabar. La tremenda belleza de ésa guitarra única, acompañada de vientos comedidos que subrayan el fantástico trabajo de Phil, permite apreciar que el dominio de éste sobre las 6 cuerdas borda los blues y baladas, los temas suaves. Su sonido es aterciopelado, dulce como el amor, delicioso de degustar, y el tema, largo, se hace corto, y te pierdes en los bellos laberintos que ofrece su fascinante guitarra. Bellísimo tema.

      Name of the game. Otra intro muy guitarrera. Phil quiere mostrar su valía, ya muy demostrada. Su guitarra Bensoniana infecciosa, increíblemente precisa, que domina fantásticamente, lleva a preguntarse quién emula a quién. El piano, muy de los 80, toma una inesperada relevancia, apoyado en vientos feroces, y vuelve la guitarra amable, rutilante y sabia que queremos oír. Ésas 6 cuerdas de plata recuerdan los brillantes tiempos de CTI, de los Lp’s de Deodato, Paul Desmond, Jobim, de... Benson. Y acaba de súbito contigo puesto en pié y pidiendo más. Increíble... y Phil se ríe. Brillante, sumamente brillante.

      Ahora, quizá en homenaje a George, Phil aborda 6 to 4, compuesto por él, que, creo, es una autoafirmación: “Yo también soy un excepcional guitarrista”. Y comprendemos cuán brillante es su trabajo a las cuerdas, pues el tema, popularizado y tan oído a George, está totalmente basado en su inquieta guitarra. Phil lo toca con aún más nervio, brío y brillantez, como George, pero acelerado. ¿El grupo?. Desbocado, brillante. Y surge un saxo colosal y levanta al público. Fantástico tema, de lo mejor del cd.

      Everything is everything empieza bien, pero entra el coro de su iglesia, innecesario, que impide disfrutar el tema y que podría haberse  evitado. Como los impuestos, su volumen crece, y sus gritos y palmadas toman un protagonismo fútil, en detrimento de una guitarra rápida, brillante y sólida. Una espectacular trompeta se une a los ya casi aullidos, y el tema torna incómoda mezcla de espiritual, coro baptista y grupo de malos chicos de la calle. El coro pide palmas, vocifera vete a saber qué, y lamentas oírlo. Sí, Phil, podrías incluir otro blues.. pero nosotros también te salvamos...y con sobresaliente. Un bluff, pero el resto es oro puro. Y finaliza otro fantástico cd a atesorar... Gracias Ben por una producción tan elegante y, sobre todo, muchas gracias, Phil. 

 

        Antonio Borrero Sánchez