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BEN WEBSTER: THERE IS NO GREATER LOVE
Ben Webster (Saxo tenor), Kenny Drew (Piano), Niels-Henning Orsted Pedersen (Contrabajo), Alex Riel (Batería).
Easy to love –
Stardust – There is no greater love – Close your eyes –
What’s new
I
got it bad (and that ain’t good) – Yesterdays – Autums leaves.
Grabado
el 5 de Septiembre de 1965, en los Metronome Studios. Coopenhague,
Dinamarca, para Black Lion. |
A
finales de 1964, Ben Webster deja los
Estados Unidos. Su decisión no fué ajena al hecho de que Europa era tierra de
asilo (a veces de retiro) de muchos grandes jazzmen americanos, o quizá se
debiera a que Europa les miraba con admiración, aún con reverencia. Los
jazzmen representaban la dualidad música/cultura, que los europeos respetan.
Ben
cuelga el estuche del saxo en Coopenhague unos años, luego en Amsterdam, y
vuelve, ya para quedarse, a Coopenhague, salvo por sus muchas actuaciones en
casi toda Europa. Su ritmo de trabajo es inusitado, entre éstas y sus
constantes grabaciones. Toca asiduamente en Coopenhague en el Jazzhus
Montmartre, con la sección rítmica habitual de la casa, Kenny
Drew, otro norteamericano huído, excepcional pianista, y 2 jóvenes músicos
daneses, Niels-Henning Orsted Pedersen
y Alex Riel, contrabajo y batería,
respectivamente, grandes músicos (ambos nombrados, sucesivamente, “jazzista
danés del año”). Niels tuvo además, el honor de ser contratado ¡a los 17 años!
por, atención, Count Basie. Ben se compenetra perfectamente con ellos, por lo que
se encierran en Coopenhague en los Metronome
Studios, el 5 de Septiembre de 1965. Graban There is no greater love de un tirón, en un solo día. La sesión
fué muy provechosa para Black Lion,
su editora. 3 de sus temas aparecen en Duke
is bed!, Lp también del 65, que cuenta con 4 piezas más, grabadas los días
15 y 21 de Septiembre con otra formación más una sección de bronces y un
segundo saxo tenor. En el posterior Atmosphere
for lovers and thieves, hay 5 temas de There
is no..., y otros 3 grabados los días 13, 15 y 21 de Septiembre del 65. En
1999, los 3 Lps, salvo 2 temas, aparecerán en Ben Webster in Coopenhagen, de Jazz
Colours.
Pero
Ben no necesita meses en el estudio, ni aparatosas producciones y
post-producciones, ni adornos innecesarios, y, afortunadamente, aún no habían
llegado los tiempos en que para grabar un Lp hacía falta un año entero...o aún
más. No, para él era importante la inmediatez. Y mucha de ella hay en éste
gran There is no greater love.
Comienza
con Easy to love, clara prueba de que
Ben también domina las baladas en tiempo medio-lento: agradabilísimo preludio
de lo que vendrá después, pues si bien el tema demuestra sobradamente la
maestría del trío de Kenny y la inusitada destreza de Ben, el punto álgido de
éste son sus excepcionales baladas, y una de las más bellas jamás escritas (y
gran favorita de Ben) ha sido, siempre, Stardust,
tema multiversionado. Este polvo de estrellas cae lascivamente ante ti, sin
prisas que no puedes permitirte, no aquí. El respaldo de Kenny es hermoso y
acertado, y es increíble como Ben te prepara durante minuto y medio, hasta que
suplicas que ataque con brío, y al hacerlo, conoces la plenitud de la balada en el jazz: estás ante su máximo exponente,
y por una vez no deseas que el tema se eternice, pues su duración, como todo en
el tema, es perfecta.
There
is no greater love,
pieza de belleza otoñal, es otro bellísimo deslizamiento progresivo en el
placer de oir a uno de los mejores saxos de todos los tiempos en otra pieza que
parece escrita para él, aunque Kenny tiene algo que decir mediado el tema, en
un solo que contiene la misma belleza que Ben le arranca a su saxo. Niels logra
un gran dominio del contrabajo, y la labor de Alex con las escobillas, como en
todo el Lp, es sobria y bella. Con Close
your eyes vuelve el tempo medio, con una larga exhibición inicial de Kenny.
Ben se rinde ante su maestría y tarda todo un minuto en aparecer. Es el tema
pianístico del Lp por excelencia, pues tras aparecer Ben, Kenny modula otra
bella y medida intervención, y Ben calla. Niels se luce en un solo que, como
todos los de bajo, se alarga demasiado. Aun así, le damos nota alta, su técnica
es irreprochable. Y hay una nueva entrada de Ben, briosa y varonil, ideal para
mostrar que no sólo sabe tocar hermosas baladas. Y con What’s new vuelve el placer, la delicia de descubrir a Ben en un
momento de plenitud musical. Bellísimo, contagia la lasitud que Ben podía
imprimir a cualquier tema, y sólo puedes rememorar bellos atardeceres, la brisa
haciendo caer perezosas las amarillentas hojas de los árboles, y crepúsculos
nostálgicos. ¿Melancolía, dices,.....?. Sí, que duda cabe.
Ben
no da tregua, e interpreta un majestuoso tema, suyo y de Duke
Ellington: I got bad (and that ain’t good). Kenny demuestra, una vez más,
que es poco amigo de los adornos, que, en sus manos, la belleza reside en la
sencillez. Ben toca soberbiamente, nota por nota. Aquellos jazzmen, para
imprimir belleza en los negros surcos del vinilo, no necesitaban nada especial,
y eso Ben sabe hacerlo como pocos, ó como ninguno. Y le tocó el turno a Yesterdays,
el excepcional tema de Kern y Harbach,
nacido ya con una belleza absoluta. El saxo de Ben no podría mejorar lo
inmejorable, pero, claro, lo hace. Excepcional. Kenny demuestra que está maduro
para volar en solitario, y lo hará poco después. Autumn
leaves, tema muy del gusto de Ben, cierra el Lp, en una versión fuerte y
decidida, similar en su sonoridad a Easy
to love, Ben explora su peculiar columna de sonido, comenzando tierna,
tenuamente, y acelerando lenta e imperceptiblemente el tempo del tema, aunque sólo
llegue a alcanzar el tiempo medio-lento inherente a éste.
Ben
puede sorprenderte, créeme. Sus Lps pueden ser mucho más duros que éste,
puede tocar fuerte y sucio, tanto o más que nadie. Su sonido puede ser tan
avasallador en un tema violento, hiriente, como en una balada. Pero nada de eso
hallarás aquí. Sólo belleza y suavidad, perfección. Óyelo. Es el Lp ideal
para ésos días que nada te acomoda, que tu mente sólo puede retener la
inconmensurable belleza que destila el saxo más sensual y aéreo, el más
delicado y bello de la historia. Y como suelo decirte, si aceptas mi consejo,
probablemente me lo agradecerás.