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La música de Louis Armstrong nos traslada a un universo que ya no existe. Nos hace viajar por paisajes olvidados: el Nueva Orleans de principios de siglo, verdadera cuna del Jazz, el Chicago cinematográfico de los años 20 y 30, tierra de gangsters, mujeres perdidas y prohibición. Su trompeta y su voz, ejemplos de sinceridad y extroversión son pieza capital de ese complejo puzzle que es la historia del Jazz, pieza a menudo ignorada en esta época en la que el Jazz se ha transformado en una música introspectiva y a menudo, pretenciosamente intelectualizada, que ignora las formas mas primitivas y festivas, que se encuentran en su origen. Y del mismo modo que no es conveniente iniciar una larga andadura a la pata coja, será necesario recuperar la música de Satchmo para saber en realidad lo que es el Jazz y como nació, porque como le gustaba repetir, "él estuvo allí". |
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Las grabaciones registradas por los Hot Five y los Hot Seven desde noviembre de 1.925 hasta marzo de 1.929, aunque grabadas principalmente en Chicago, son un retrato en sepia del Nueva Orleans que vio la llegada del siglo XX; ciudad mestiza de complejidad y belleza embriagadoras, de ricos sabores y empalagosos olores; de barrios licenciosos, poblados de prostitutas y chulos, de chiquillos harapientos, jugueteando por calles polvorientas, transitadas por carruajes de caballos y por los mas variopintos personajes. Como testigo de todo ello, el perezoso Mississippi por e que se deslizaban sin prisa los grandes vapores de palas que transportaban mercancías, jugadores, bebedores empedernidos y músicos que, como Satchmo, amenizaban largas veladas de baile, alcohol y juego. No hace falta poner mucho de imaginación al asunto. No es necesario visionar imágenes de la época. Es suficiente escuchar estas grabaciones únicas, para poder sumergirse de inmediato en aquél “mundo perdido”. |
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Musicalmente las grabaciones de los Hot Five y los Hot Seven reflejan el momento único del nacimiento del Jazz. Por primera vez surge la figura del solista, liberado de la férrea atadura de la improvisación colectiva que caracterizaba el estilo Nueva Orleáns, encarnado en ese músico lleno de energía, imaginación y swing que era el Armstrong de los años 20, ya como trompetista o como cantante.
Es difícil seleccionar algunos de los temas grabados durante aquellos años por los conjuntos liderados por Armstrong. Todos ellos están cargados de encanto y frescura. Pero sin duda son especialmente inolvidables las versiones de Wild Man Blues o West End Blues con su impresionante apertura; el musicólogo Gunther Schuller describió con rotundidad la trascendencia de esta introducción: "Cuando Louis Armstrong soltó las espectaculares frases a modo de cascada de la introducción de West End Blues, estableció la dirección general que tomaría el jazz desde el punto de vista estilístico durante varias décadas". Otras piezas destacables son Basin Street Blues, Hear Me Talkin´ To Ya, Potato Head Blues, St. James Infirmary y muy especialmente Weather Bird, grabada esta última a dúo, con el acompañamiento al piano de Earl Hines en la que se manifiesta con nitidez el Armstrong solista y su técnica trompetística única y sin rivales caracterizada por un impresionante ataque, un sonido de inigualable brillantez y un fraseo sin vacilaciones, de coherencia y lógica indiscutibles. Y no se puede olvidar a los acompañantes, a los integrantes de esos míticos Hot Five y Hot Seven, músicos como el trombonista Kid Ory, el magnífico clarinetista Johnny Dodds, los baterías Baby Dodds o Zuty Singleton, el banjista Johnny St. Cyr y la pianista y entonces esposa de Armstrong, Lil Hardin, y muy especialmente el ya citado Earl Hines que puede ser considerado en verdad como el primer pianista de Jazz de la historia.
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Y de aquí al éxito. Proyectado al estrellato por su incansable manager Joe Glaser - que había estado vinculado a la banda de Al Capone - incontables grabaciones se sucederían en la carrera de Armstrong, primero con su big band y, a partir de los años 40, con sus All Stars. De padre del jazz, Satchmo se transformaría en un figura del "entertaiment", con intervenciones en películas de Hollywood y programas de televisión , al lado de Bing Crosby o Frank Sinatra y, por último estrella de la música pop, con grandes éxitos como Hello Dolly o Cabaret que rivalizarían con los Beatles en las listas de éxitos. Pero el Armstrong animador, de exageradas carcajadas, y repetidos cliches, no debe eclipsar el gran jazzmen que fue hasta su muerte en 1.971 y si alguien lo duda, bastará con que escuche las esenciales grabaciones que ya en el crepúsculo de su vida efectuó para Columbia y que se plasmaron en los albumes “Louis Armstrong plays W.C. Handy” y “Satch plays Fats”, que se encuentran entre las mejores grabaciones del trompetista e incluso de la historia del Jazz grabado. |
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EDICIONES:
Los registros discográficos de los Hot Five y Hot Seven de Louis Armstrong han sido editadas en innumerables versiones desde su grabación en la década de los años veinte. La era del disco compacto nos ha dejado también distintas ediciones, en las que se han utilizado las mas variadas técnicas de reducción de ruido, administradas de un modo u otro según la filosofía aplicada por productores e ingenieros. Como todo es cuestión de gustos, os afrecemos las tres principales ediciones completas de estos históricos registros que hoy pueden ser adquiridas en cualquier tienda de música, física o virtual:
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LOUIS ARMSTRONG - THE HOT FIVES & HOT SEVENS - JSP RECORDS La edición de JSP records, es considerada por muchos como la mejor de las publicadas hasta el momento, debido fundamentalmete a la remasterización del mítico ingeniero británico John R.T. Davies. El sonido es en efecto magnífico, pero, como siempre en esta discográfica se echa de menos una mejor calidad de edición y un mejor trabajo de documentación, aúnque no se debe olvidar que, por su precio, resultará sin duda la mejor opción para muchos aficionados. |
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LOUIS ARMSTRONG - COMPLETE HOT FIVE & HOT SEVEN RECORDINGS - DEFINITIVE RECORDS. La discográfica española Definitive también ha lanzado al mercado su propia edición de estas grabaciones. Su calidad de sonido es próxima a las de la discográfica JSP. Las sesiones se encuentran correctamente anotadas y añaden algunos registros efectuados por Armstrong en la década de los cuarenta bajo el nombre de Hot Seven, aunque guarden escasa relación con las grabaciones originales. Como inconveniente de esta edición debe apuntarse el paupérrimo trabajo de documentación con unas casi inexistentes liner notes. Como gran ventaja, su precio. |
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LOUIS ARMSTRONG - THE COMPLETE HOT FIVE AND HOT SEVEN RECORDINGS - SONY RECORDS La edición de Sony es una joya para cualquier aficionado. En primer lugar por la calidad de su publicación, con un libreto que es casi una tesis doctoral sobre estos registros con profusión de material gráfico y documental y en segundo lugar por la calidad del sonido obtenido por el ingeniero Phil Schaap, productor de esta reedición. La filosofía de Schaap sobre la reedición de las grabaciones antiguas efectuadas en la era del gramófono y de los discos de 78 rpm, es controvertida. Esta polémica ya se puso de manifiesto con su edición de otros registros históricos, los del Concierto del Carnegie Hall de Benny Goodman. Su política es la de aplicar los sistemas de filtrado de la forma mas moderada posible, manteniendo la mayor cantidad de sonido original de las grabaciones aún a precio de tolerar una cierta cantidad de ruido de superficie. Algunos aficionados no lo toleran, pero nosotros creemos que es el mejor camino. Por otra parte no hay que olvidar que Sony es la propietaria de los masters de estas grabaciones y por lo tanto trabaja con el mejor material posible. Por ello, consideramos esta edición como la mejor de las actualmente disponibles. |