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GROVER WASHINGTON JR.: WINELIGHT Grover Washington Jr.
(Saxo soprano, alto, tenor), Eric Gale (Guitarra), Richard Tee (Teclas),
Ralph McDonald (Congas, percusión, Syndrums), Steve Gadd (Batería),
Marcus Miller (Bajo), Paul Griffin , Bill Eaton, Raymond Chew (Teclas),
Robert Greenidge (Percusión), Bill Whiters (Voz en Just
The Two Of Us), Hilda Harris, Yvonne Lewis, Ullanda McCullough
(Coros). Winelight – Let It Flow (For “Dr. J”) – In The Name Of Love – Take Me There – Just The Two Of Us – Make Me A Memory (Sad Samba).
Grabado
en los Rosebud Recording
Studios, en Junio y Julio de 1980. Elektra
Asylum Records. |
Llámalo crossover, fusión, jazz-rock, hasta jazz-pop. Esta excitante música, como todas, tiene sus sumos sacerdotes, modelos a seguir o imitar claramente. Claro ejemplo es Grover Washington Jr.
Grover nace el 12/12/43 en Búffalo, Nueva York. Su familia respira música:
Padre y tío son saxos, un hermano batería, su madre canta espirituales. Su
futuro musical es claro. Empieza al piano, y, a los 10 años, su primer saxo.
Grover, niño prodigio, sorprende al dominarlo rápidamente (luego tocará con
igual dominio clarinete, bajo y sintetizador). Entra en la banda escolar con el
saxo barítono. A los 12 años empieza a
trabajar en clubs de jazz, como otro adulto. Claro, es la sensación. Pero no
acaba allí todo, no. El mínimo Grover huye luego a otros clubs para aprender
de los grandes maestros: Harold Vick,
Charles Lloyd, Jack McDuff...
Grover toca rythm & blues, blues y rock’ roll, y endurece su
sonido. A los 16 años su primera gira con los Four
Clefs, sin éxito, aunque toca con ellos 5 años. Dado el poco éxito,
trabaja 2 años como ayudante de dentista, y aprovecha para mejorar su técnica
al órgano y bajo.
En los 60 toca con grandes del Soul: Wilson
Pickett, Lloyd Price, Chuck Jackson.. y en el 65 el ejército. Toca con los Jazz Samaritans, y conoce a Billy
Cobham, fabuloso batería que le introduce en el mundo musical de Nueva York
y prepara a un claro futuro: músico independiente. Acaba la “mili”, toca
con varios organistas, como Charles
Earland, con el que graba un Lp, editado mucho después, en plena fiebre “Grover”.
Y es músico de estudio para Prestige
y CTI, valor en alza. Graba con Johnny
Hammond su primer Lp oficial, mas no a su nombre: Breakout,
buen disco. Ingresa en los Jazz Interactions
de su amigo Billy Cobham, toca y
graba con Randy
Weston, Don Sebesky, Bob James...
Su vida musical se estanca. Músico de sesión y ni graba como solista,
ni llega el éxito tan buscado. 28 años, muchas ganas, es bueno, grande...y
ni puede expresar su música ni vivir de ella, y trabaja en una tienda de
discos. Pero los hados le cuidan. Creed
Taylor, director de CTI, gran
sello, se fija en el joven de fiero sonido, pues tiene un problema. Hank Crawford, excepcional saxo, va a grabar un Lp, pero con estudio
y varios de los mejores músicos de sesión del mundo dispuestos, problemas
familiares impiden la grabación. Creed
se arriesga y confia en un oscuro pero prometedor músico. Y mira...acierta.
1971, y a su nombre, sale Inner
City Blues, éxito tan claro que ya no le abandona. Graba varios Lps,
triunfo total, se aleja del jazz tradicional, busca la fusión. 1974: Míster
Magic, primer disco de oro, le encumbra. Edita varios Lps muy cuidados, música
de gran éxito comercial, bella, pero
baja su nivel de calidad. Es el invitado perfecto para cualquier jazzmen, y toca
con y para todos: Dexter
Gordon, Eric Gale, Lonnie Smith.. Mas el éxito daña su creatividad. Grover
lo nota y forma en 1980 Locksmith, su
propio grupo alternativo, cuida más su música, digiere el éxito. Con la
madurez llega ...Winelight.
Prepara a fondo temas y músicos. Éstos...de lujo, el orgullo de la fusión
y el jazz (Eric Gale, Richard Tee...) la crema de los músicos de sesión, de
probado valor, (Ralph McDonald, Steve
Gadd, Marcus Miller..). Producción cuidadísima de Grover y McDonald
(que no se pierde un menú). Todos tocan con él en sus primeros Lps, en
especial Gale y Tee, del grupo Stuff,
de lo mejor de la fusión. Logran tal unión en Wineligh
que serán fijos en sus próximos discos. Mención aparte a Bill Whiters, gran cantautor social, algo raro en la música negra
de entonces, junto a pocos pero señalados casos: Gil Scott–Heron, Curtis Mayfield, Marvin Gaye... Su voz, de gran
belleza, se adapta a grupos de pop negro (Club
Noveau), a los Crusaders, o el
mismo Grover.
Sobre Winelight : simplemente, oídlo. Nada de lo que yo os pueda decir transmite su singular magia. Grover opta por una sonoridad suave, envolvente, aterciopelada, característica en futuros Lps.
Winelight
abre el Lp. Bajo y percusión insinuantes dan paso a Grover, que se adueña del
tema, no dejándolo excepto en su tramo central, donde entra un bloque percusivo
excepcional. Grover fuerza su saxo, hasta entonces en contexto de hermoso tema
lento, deriva en tema apremiante, muy expositivo. Luego retorna la placidez,
finalizando de un modo bellamente demorado.
Let
It Flow (For “Dr. J”).
Fuerte,
enérgico, aunque nace como balada. Grover cuelga incitantes cortinas de sonido
algodonoso, pero a mitad decide súbitamente que él también puede tocar un
saxo realmente duro, abandona la laxitud y endurece su mensaje, junto a una base
rítmica particularmente inflamable. Grover va del discurso bello y melancólico
al acelerado con sorprendente facilidad.
In
The Name Of Love.
Con
un nombre así, ¿qué esperas?: Exacto. El más bello, con Just
the two of us, de un Lp bello de por sí, que se anima brevemente en su
mitad, pero es un interludio, y vuelve el Grover lírico de casi todo el Lp, en
un tema sedoso, relajante, que funciona con suma precisión, y donde la fabulosa
guitarra de Gale, tan breve, dá gran
belleza adicional a tan delicioso tema.
Take
Me There.
Comienza
suave, sin premura, preciosista, pero Grover sube sus escalas gradualmente, la
percusión le acucia urgentemente, y debe tocar cada vez más rápido y fuerte.
Es, con Let It Flow, el tema más acelerado y perentorio. Grover no pierde
nunca el dominio de su saxo...hasta que retorna la serenidad del discurso,
extinguiéndose éste paulatinamente.
Just
The Two Of Us.
Fabuloso
tema, espectacular. Entrada percusiva, calma total. Aparecen el eximio Bill
Whiters y los bellísimos coros. Su alocución es tan dulce que Grover tarda
2 minutos en recordar que sabe tocar. Un tropical ambiente de marimbas, congas y
coros se esparce alegremente. Grover empuña el timón y muestra cómo suena un
saxo de verdad. Tras un largo solo se relaja, y Bill vuelve a cantar magistralmente: No había terminado de
explicarse. Y acaba con Grover exprimiendo su saxo al máximo y el coro
matizando : Simplemente nosotros dos...
Make
Me A Memory (Sad Samba).
Brillante
cierre. Sólo aquí, y en In The Name Of
Love, apreciamos, aunque brevemente, la delicadeza del gran Gale,
soberbia guitarra. Esta samba es....triste, y Grover muestra cuánto lo es su
saxo. El grupo, excepcional, le secunda sin grietas o falsos alardes.